Distingue asesoramiento jurídico, representación y gestión de trámites. Indica especialidad, idiomas, modalidad y alcance de la primera consulta. Explica qué cubren los honorarios y qué gastos van aparte; no prometas resoluciones favorables ni publiques expedientes de clientes.
Aclara si atiendes autónomos, empresas o particulares y para qué periodo. Distingue contabilidad recurrente, declaraciones y consultas puntuales; detalla documentos necesarios, alcance y honorarios. No prometas ahorros fiscales ni subas declaraciones, identificadores o cuentas de clientes.
Describe el inmueble y la fase del encargo: estudio, proyecto, certificado o dirección. Distingue honorarios, trámites y trabajos que no están incluidos.
Identifica el servicio y tu papel en la operación. Describe honorarios y alcance sin garantizar aprobación, interés o condiciones que dependen de evaluación.
Distingue asesoramiento y producto asegurador. Describe el riesgo y la cobertura que puedes explicar, sin prometer aceptación o indemnización.
Indica idiomas de origen y destino, especialidad, formato y plazo. Distingue traducción escrita, interpretación y traducción jurada; confirma la acreditación antes de anunciarla.
Define entregables, formatos, revisiones y derechos de uso. Distingue el trabajo creativo del presupuesto de publicidad y no garantices ventas o posiciones.
Nombra la especialidad y el encargo de forma concreta. Explica entregables, experiencia demostrable y límites de la prestación.